“Cuando empezó la guerra, los de izquierda que se hacían pasar por los rojos no creían en las imágenes santas. Decidieron que no hubiera fotos de santos, ni figuras, nada que tuviera que ver con la iglesia. Registraban las casas con el propósito de matar, no querían que nadie tuviera en sus casas motivos religiosos”. Esto es parte del texto que se incluye en la revista que con motivo de las fiestas de la Virgen del Carmen de Canela, ha editado la Asociación de Festejos de esta barriada de Ayamonte.En el artículo, que firma Rocío López, se dice que los habitantes de la zona, al sentirse amenazados de muerte, abandonaron a la Virgen. Pero Antonia Gutiérrez, una vecina (en la foto), “arriesgando su vida”, cogió la imagen y la enterró en un arriate de su casa. “Cuando terminó la guerra –agrega- desenterró la Virgen y ahí permanece con 200 años de historia”.
El malestar por la publicación de este texto ha llegado hasta el PSOE e IU que, a través de una nota, han exigido una rectificación pública al considerar que el texto ofrece una visión “tendenciosa y caínista de la realidad”.
De igual modo, lamentan que la “falta de rigor y visión crítica” de esta publicación, debido a que “nos retrotrae a la temida historia de las dos Españas, la de malos y buenos: vencedores y vencidos”.
“Las opiniones que salen a la luz pública deben tener un mínimo de rigor y pasar por filtros necesarios para evitar amplificar ideas que tergiversan o dan una visión aberrante de la realidad que en nada favorece la recuperación de la memoria histórica”, añade la nota que firman el secretario de Organización del PSOE ayamontino, Manuel Jesús Alfonso Correa, y el coordinador local de IU, Juan José Santana Hernández.
“Al hacer suya esa manera de entender el pasado –explican-, la Asociación de Festejos, va a contracorriente de todas las personas y colectivos que, en aras de la justicia, se esfuerzan por cerrar de manera digna una etapa represora de nuestra reciente historia que tan trágicos recuerdos nos deparan”.
Finalmente, señalan que “no entendemos el sentido de tan lamentables manifestaciones ni las pretensiones con las que han sido escritas. Solicitamos, por tanto, de este colectivo una rectificación pública y aconsejamos que, para próximas publicaciones y manifestaciones, contrasten las informaciones y valoren su autenticidad”.





